GOSAXIPE GIRE
AMIGAS
“Es verdad que cuando dos amigas se encuentran no hay final, pero si quitas esa amistad te arrepentirás”
KINDY.
“Tal vez no tenga sentido vivir, pero si sigues vivo puedes encontrar muchas cosas interesantes. Igual que has encontrado esta flor. Igual que te he encontrado a ti”
OROCHIMARU
NARUTO.
– No puede ser, es tan tarde – una joven chica corría por una carretera con una mochila en la espalda – no puedo llegar tarde el primer día, ¡ya se! – volteo hacia atrás – perfecto, no viene nadie – en la próxima curva salto hacia un lado, cayó en un terreno con el zacate tan alto que le cubría todo el cuerpo, en unos segundos salió de ahí pero ahora traía cubierta por completo la cabeza con una bufanda violeta, incremento la velocidad, y los saltos que daba ya no parecían humanos, tan ágil como una gacela fue atravesando el campo, una cerca de casi tres metros dividía el terreno próximo, de un hábil y gracioso salto giro en el aire dejando atrás aquel bloqueo, cayó con gracia y siguió corriendo, de pronto salieron tres perros doberman, dos por su derecha y uno por su izquierda, ella volteo a verlos y sonrió por debajo de la bufanda <<Por fin, algo de ejercicio>>, siguió corriendo pero ahora en forma se zigzag, los perros sin embargo la siguieron sin problema, un tronco caído se alzaba frente a ella, imprimo un poco mas de velocidad y lo esquivo con otro gracioso salto, sin embargo, al caer un pequeño agujero en el piso la hizo trastabillar, los perros que la seguían ya con problemas aprovecharon que su presa se alentó para atacar, el que iba por la izquierda se lanzo para morderla, ella que ya estaba cayendo con su mano derecha levanto todo su cuerpo esquivando el primero mordido, los otros dos se abalanzaron sobre ella que se había quedado inmóvil pero doblando su brazo tomo impulso y salto para esquivarlos nuevamente cayendo a un par de metros, los perros confundidos por la agilidad de su presa volvieron a atacar con mas furia, ella sonrió de nuevo y siguió corriendo, aprovechando otro tronco caído se impulso para llegar a un árbol cerca y colgarse de una rama, se subió a esta para saltar hacia otro árbol, después de cuatro o cinco arboles salto hacia el techo de una casa y giro en el aire cayendo perfectamente sobre el piso, creyendo que había perdido a los perros reviso que no le faltara nada pero de pronto sintió una presencia con sed de sangre acercándose a ella, se quedo inmóvil, en silencio y sintió que ese ser se abalanzaba sobre ella, esta dio un paso hacia atrás, se agacho poniendo su rodilla izquierda en el piso, levantando su mano derecha lo agarro por el cuello y lo tiro al piso, con su mano izquierda saco un cuchillo de su mochila y estuvo a punto de clavárselo – ¡ Zǔzhòu! – Dijo sorprendida al ver a uno de los perros que la perseguían, guardo rápidamente su cuchillo, le dio un beso en la nariz y siguió corriendo al ver a los dos perros restantes que salían de unos arbustos – me falta entrenamiento – dijo antes de saltar otra cerca idéntica a la anterior.
*****
– A continuación veremos el diodo zener– recitaba un profesor – como ya vimos anteriormente el diodo es un semiconductor que deja pasar la corriente en un solo sentido, es decir, cuando se conecta directamente deja circular la corriente y cuando se conecta inversamente no le permite el paso, ahora el diodo zener…
<< Toc – Toc >>
– Disculpe profesor – interrumpió una mujer de unos veintiocho años muy hermosa con el cabello recogido.
– Si, dígame Claudia – dijo el profesor acercándose a ella – en que puedo servirle.
– Si, vera – se ruborizo la maestra al verlo de cerca – se que estamos en medio semestre pero la directora ha permitido la entrada a un nuevo alumno, es decir a esta señorita – termino haciendo un ademan para presentar a una chica con ligeros rasgos orientales, el cabello negro con rayos azules y verdes recogido en coleta, unos lentes de cristal con armazón negro, en sus brazos llevaba varias pulseras, en especial en su brazo izquierdo una pulsera con ocho cristales de colores diferentes y una mochila café colgándole al lado en forma de bolso.
– Oh, vaya, sí que es raro… pero no importa, pasa, pasa – se acerco hasta estar a un paso de la maestra – Claudia, yo… – pero la maestra se llevo disimuladamente un dedo a los labios – después Memo... después… – el profesor sonrió y volvió con la estudiante a la vez que la maestra Claudia se retiraba – bueno… bien, en que estábamos… ah sí, porque no te presentas con el grupo – dijo sonriéndole a la chica, esta le contesto la sonrisa y luego volteo hacia los demás alumnos.
– Ni hao, mi nombre es Carla Amira, nací aquí en matamoros, de padre Mexicano y madre China, a los tres años me mude a el país de mi madre y hace una semana regrese, espero hacer muchos amigos… por cierto mi signo es géminis o perro y mi tipo de sangre es RH negativo – enseguida los chavos empezaron a silbar y las chicas empezaron a cuchichear.
– Hey chavos – hablo el maestro – calmados, veamos… donde te podremos sentar – paso la vista por el salón…
– Aquí profe – una chica de la segunda fila de la izquierda levanto la mano – aquí adelante nadie se sienta – y le sonrió a Amira.
– Xìe xìe – contesto Amira y se dirigió a su asiento.
– Bien, continuemos, si tienes alguna duda no dudes en preguntar – dijo dirigiéndose a Amira, esta solo sonrió y asintió con la cabeza – como decía el diodo zener actúa con un diodo normal a diferencia de que cuando se conecta directamente solo deja pasar un voltaje determinado, por ejemplo, este que tengo en la mano – dijo a la vez que alzaba su mano derecha sosteniendo el diodo entre el dedo índice y el anular – es de nueve volteos y solo deja pasar nueve volteos sin importar el voltaje, claro está que si se le aplica mucho el diodo no soportara y se quemara – el profesor continuo por más de una hora con su clase – bien alumnos, eso es todo, los espero mañana; en cuanto el profesor se retiro los alumnos enseguida se abalanzaron sobre Amira y las chavas empezaron a hablar y apuntarla.
– Hola, mucho gusto – se le acerco un chavo – me llamo Daniel.
– Hola, yo soy Ricardo.
– Y yo Alfonso.
– Hey, hey, aléjense – dijo la misma chava que le había dado el lugar – parecen buitres – los chavos con muy mala cara se fueron mientras las chicas de alrededor se reían y volvían a platicar entre ellas – discúlpalos – dijo con una sonrisa – hombres al fin de cuentas – y ambas se rieron.
– Si, muchas gracias.
– De nada, por cierto, soy Alicia seré tu nueva compañera.
– Si, gracias por lo de los chicos y por el asiento.
– No tienes que agradecer nada – dijo mientras ambas salían del salón y se dirigían a la próxima clase – entre nosotras las mujeres debemos apoyarnos, además me parece que eres una chica interesante.
Amira se quedo sorprendida pero continúo con una sonrisa – Pues yo creo que soy una chica muy normal.
Alicia soltó una risita que hizo sonreír a Amira – Si, así es, pero aquí aparte de ser la chica nueva eres la chica china.
Ante esto Amira quedo perpleja – ¿La chica china?
– Si, aquí marcamos mucho a la gente y van a estar muy pendientes de ti.
– ¿De mi? ¿Por qué?
– Pues porque eres de otro país y tienes otros hábitos y costumbres.
Ante esto ahora fue Amira la que rio – Si, pero aunque mis padres se separaron y me fui a China, mi padre siempre me visitaba y procuraba que también hablara el castellano y me inculco varias costumbres de México así como su historia.
– Pues ahora que lo mencionas, tienes razón, hablas sin acento extranjero.
– ¿De veras?, yo pensé que todavía se me notaba un poco.
– No, para nada, hablas muy bien.
–Gracias, por cierto… ¿Qué clubs deportivos hay?
– Ah, pues hay muy variados, tenemos futbol, basquetbol, volibol, beisbol, softbol, tae kwon do, box e incluso se están en platicas de abrir uno de futbol americano y otro de tenis.
– Vaya, hay muchos.
– Y todos tienen rama varonil y femenil.
– Shì, hace unos días vi un partido de futbol femenil y la verdad no son muy buenas.
– Pues aunque no lo creas el año pasado eran peor, llegaron a perder por una diferencia de nueve – Alicia volteo a la izquierda – por aquí, los siguientes edificios son los talleres –. Así siguieron platicando por varios minutos hasta que un destello de luz distrajo a Amira – ¿Qué fue eso? –dijo volteando rápidamente y llevándose una mano a la mochila.
– ¿Qué fue qué?, ¿viste algo? – dijo una sorprendida Alicia volteando para todos lados.
– Allá, en aquella dirección – dijo apuntando al sur – un destello rojo.
– ¿Un destello? – la interrumpió Alicia.
– Si – prosiguió Amira – una especie de luz brillante.
– Pues en aquella dirección – dijo portándose de puntas por si veía algo – está el campo de futbol, a esta hora entrenan los hombres, deben estar tramando algo, tal vez deberíamos avisarle a alguien.
– Tal vez – aunque Amira siguió su camino hasta el taller, nunca saco su mano de la mochila ni dejo de observar el campo.
Después de la clase de taller siguieron tres más, durante el transcurso de estas Amira actuó normalmente como una buena estudiante aunque tuvo que presentarse con todos los maestros <<Bien, mi primer día sin contratiempos, aunque tengo la sensación de que me observan, no… no, no debo ser paranoica>> pensaba en su lengua original a la vez que agitaba la cabeza << tal vez sea como dice Alicia solo me ven porque soy la chica nueva, la novedad, aunque si alguno de ellos fuera más interesante… tal vez le daría una oportunidad…>>
– Amira, Amira – gritaba Alicia buscando a su nueva amiga, al darse cuenta de quien se trataba Amira le contesto – Por aquí, Alicia, aquí arriba – al tiempo que se echaba para atrás y quedaba colgando de la rama de un árbol solo sujetada con las piernas dobladas.
– ¡No! Amira – grito Alicia – te puedes caer.
– No te preocupes – sonrió Amira – lo hago siempre.
– Pero es peligroso y si te ven – volteo la cabeza para todos lados – te pueden castigar.
– Vamos – dijo Amira a la vez que se soltaba del árbol y con un perfecto giro en el aire cayo de cuclillas, lo que provoco un pequeño susto de Alicia – no es para tanto.
– Pero es peligroso.
– No, siempre lo hago, cuando quiero pensar y estar a solas.
– Sabia que eras rara – Amira dejo de sonreír por un segundo pero se compuso enseguida.
– No, no soy rara – no grito ni lo dijo con enfado pero si con la seriedad suficiente como para que Alicia se lo tomara en serio – Si vamos a ser amigas, por favor no me vuelvas a llamar así.
Alicia observaba a Amira pensando en lo que acababa de decirle, al cabo de un rato volvió a sonreír – Si, nunca lo volveré a decir.
Amira se sorprendió con la tardía respuesta pero lo disimulo y sonrió enseguida – Si, gracias.
Siguieron caminando sin decir nada, pensando en lo diferente que eran la una de la otra hasta que Alicia se decidió a hablar – Por cierto, estabas muy interesada en los deportes, practic...
– ¡CUIDADO! – grito alguien, pero Amira ya había agarrado la cabeza de Alicia con su mano izquierda forzándola a agacharse, dio un paso enfrente y su brazo derecho lo llevo al frente doblado con la palma hacia afuera parando un balón que se dirigía hacia la cara de su amiga.
– Buena atrapada – le grito un chavo que se acercaba a ella.
– Gracias – Amira le respondió a la vez que lo recorría con la vista de los pies a la cabeza, era un chavo aperlado, alto, uno ochenta aproximadamente, de ojos cafés claro, con un cuerpo delgado y algo atlético, sonriendo se acerco – Hola, me llamo Pedro.
Después de observarlo bien, se le acerco – Ni hao, soy Amira.
Pedro se sorprendió por el saludo pero lo hizo más por Amira, ya que de cerca no pudo evitar sentirse atraído, era casi como si ella tuviera un imán, no podía dejar de pensar en otra cosa que no fuera ella – yo… yo… balón…
Amira sonrió, siempre había tenido un don para atraer a los chicos y esta vez también había resultado.
Pedro tomo aire e intento de nuevo – Me… me das el balón, por favor – Amira sonrió y se lo lanzo.
– Deberían tener más cuidado, casi me pegan – este comentario sacudió a Pedro y lo hizo volver a la realidad – Si… lo siento Alicia.
– ¿Ustedes se conocen? – pregunto un poco desconcertada Amira.
– Si, Alicia es la capitana de las porristas – Amira se sorprendió un poco ya que Alicia no parecía tener el tipo de personalidad de una porrista – Oh, ya veo – respondió Amira – con razón sabes mucho de deportes
– Si, ellas es muy buena y tu… ¿también eres porristas?
– Bù – negó con la cabeza – a mi me gustas más bien el futbol.
– Oh, pues entonces por qué no juegas con nosotros, somos cinco y nos falta uno para la reta – Amira volteo a ver a Alicia, esta simplemente levanto los hombros dándole a entender que ella decidía.
Está bien, pero solo un rato que no puedo llegar tarde a casa.
Pedro sonrió – de acuerdo, por aquí – les dijo y los guio con sus compañeros.
– Bien, aquí es Amira, y tu – dijo señalando a Alicia –ve y siéntate por allá – dijo señalando una banca a la orilla del campo, esto molesto un poco a Amira, sin embargo Alicia hizo caso de inmediato y se fue a sentar
– ¿Quién es ella? – pregunto uno de los chicos.
– Es Amira, es nueva y va a jugar con nosotros – el más chaparro de ellos, un poco más bajo que Amira se acerco a ella – es bonita pero sigue siendo una chica.
– El enano tiene razón – dijo el mas güero de ellos – ella solo estorbara, ante estos comentarios Amira estaba cada vez mas enojada pero haciendo uso de una excesiva paciencia pudo controlarse.
Ya veo… según ustedes, las mujeres no sabemos jugar – los chicos solo volteaban a verse sin atreverse a contestarle y Pedro solo se rascaba la cabeza – pues entonces – dijo al no ver contestación – les demostrare lo contrario, los reto a un partido – algunos de los chicos sonrieron y uno que otro no pudo evitar reírse – Alicia y yo – dijo señalándola – contra ustedes cinco, los chicos no sabían que pensar ni mucho menos que decir, si era una broma o hablaba en serio, hasta que el portero se acerco.
– Nosotros queremos jugar, no tenemos por qué perder nuestro tiempo con unas niñas y sus tonterías – Amira cada vez estaba más furiosa y batallaba mas para controlarse.
Alicia se había acercado al ver que discutían, al darse cuenta de la razón trato de disuadir a su recién amiga – Vamos Amira, mejor vámonos.
– Si, hazle caso a tu amiga y váyanse a jugar a las muñequitas – esto provoca una risa general de los chicos pero Amira en vez de enojarse, sonrió – bien, hagamos esto divertido, si nosotras ganamos nos pagan una pizza a cada una.
– ¿Y qué hay de nosotros? – pregunto el enano.
– Si, no jugaremos contra ustedes por una comidilla.
– Si, suponía que no lo harían, por eso si ganan haremos lo que ustedes quieran, terminó diciendo con una voz seductora que confundió mucho a Alicia.
– Pe… pe… pero Amira, eso…
– No te preocupes, ellos no juegan muy bien.
– ¿Cómo lo sabes? – dijo muy preocupada.
– Pos sus tachones y sus piernas.
– ¿Por sus qué? – Chillo Alicia exasperada – pero que dices.
– Tú solo confía – dijo con una sonrisa.
– Pero ¿Por qué tenias que apostar? – dijo muy exasperada.
– Es que tenía hambre – dijo muy tranquilamente lo que término confundiendo más a Alicia.
– ¿Hambre?, si tenias hambre yo te puedo pagar la comida, aparte yo no sé jugar futbol.
– Calma, calma, si te preocupas mucho te vas a arrugar esa linda cara – dijo sonriéndole, lo que ruborizo a Alicia – tu solo dedícate a taparles el camino, yo hare el resto.
Mientras hablan los chicos se habían reunido a unos metro de ellas, platicaban mucho entre ellos y lanzaban lascivas miradas a las chicas, después de unos segundos, se acercaron.
– Segura que harán lo que nosotros queramos.
– Si, pero solo una cosa.
El chico sonrió – de acuerdo, jugaremos dos tiempos de quince minutos cada uno con un descanso de cinco.
–Por mi está bien.
– De acuerdo, empecemos.
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